domingo, 8 de junio de 2008

BARRAS BRAVAS

autora: Natalia Escobar Acevedo.
mayo 2008

Originalmente denominados barra fuerte, por el vespertino argentino La Razón en octubre de 1958, a raíz del asesinato policial del joven Mario Linker en el partido entre Vélez Sársfield y River Plate. El término aparece en Argentina a comienzos de la década de 1960, y luego se fue extendiendo su uso por toda América Latina. En Brasil se los denomina "torcidas organizadas", mientras que en otros continentes son conocidos como hooligans o ultras.
Generalmente las barras bravas, también llamadas el grueso de la hinchada, utilizan banderas (denominadas trapos) y diferentes instrumentos musicales. Las barras bravas también se caracterizan por ubicarse en las tribunas populares, aquellas que frecuentemente carecen de asientos y donde los espectadores deben ver el partido de pie.
Este fenómeno se ha extendido, en diverso grado, en diferentes países de América. Generalmente tienen su origen en una subcultura juvenil de carácter urbano, donde se busca la pertenencia a un grupo determinado. Si bien existe una amplia variedad de estas barras en América, éstas tienden a presentar ciertos rasgos comunes: exaltación de la fuerza, el nacionalismo, el sentido del honor asociado con la capacidad de pelear y la necesidad de reafirmación.
Tradicionalmente, se ha asociado a las barras bravas con la marginalidad urbana, y el consumo de alcohol y drogas. En general, en la mayor parte de América estas barras están conformadas por jóvenes entre los 14 y 25 años,[ ]mientras que en Argentina es posible encontrar a personas mayores, pues poseen una tradición más arraigada. En los distintos países de América Latina estas bravas han adquirido notoriedad progresivamente, al menos desde comienzos de la década de 1990.
El término barra brava se emplea en América Latina para designar a aquellos grupos organizados dentro de una hinchada que se caracterizan por producir diversos incidentes violentos, dentro y fuera del estadio, despliegue pirotécnico y cánticos empleados durante el desarrollo de los partidos.

Barras bravas en argentina.

La violencia en el fútbol, en la que se incluye la actuación de las barras bravas, es un fenómeno social que afecta a la Argentina. Desde el primer asesinato, ocurrido en 1924, hasta 2008, este fenómeno se ha cobrado 227 víctimas fatales y una gran cantidad de heridos. En ese período, sólo 16 casos terminaron en condena, involucrando a 33 personas.
El origen de la violencia en el fútbol se remonta a un partido disputado por Argentina y Uruguay en 1916. Debido a la sobreventa de entradas comenzaron a producirse desmanes en las tribunas, las cuales terminaron incendiadas.
Pero a partir de fines de la década de 1950 el fenómeno cambia. Comienzan a institucionalizarse los grupos de hinchas violentos, quienes son financiados por los dirigentes. A partir de este momento la violencia crece, y estos grupos comienzan a ser utilizados también para la política.




Grupo principal de la barra brava Los diablos rojos, del Club Atlético Independiente.



Barras bravas en Uruguay.

En Uruguay este fenómeno nace casi simultáneamente con Argentina. La primer barra brava denominada La Caterva, surgió en Peñarol, a principios de la década de 1960, y se ha caracterizado por protagonizar numerosos actos de violencia. En respuesta a este grupo, a mediados de la década de 1970 nació La Banda Del Parque, la barra de Nacional, la cual no registra el mismo nivel de conflictividad. Paralelamente a estas barras bravas, existen otras menos numerosas como la de Cerro.
Las muertes relacionadas con violencia en el fútbol uruguayo suman 8 desde 1957 hasta la fecha, reconocidas oficialmente.







Barras bravas en chile.

Si bien, durante los años 1910 y 1920 los incidentes causados por los aficionados eran habituales, en Chile, los primeros grupos organizados hacen su aparición pública a fines de 1988 con ocasión de un partido entre Colo-Colo y la Universidad de Chile, el cual finalizó con graves incidentes protagonizados por la Garra Blanca.[] Mientras que en 1989, un grupo de hinchas de la Universidad de Chile crean la barra Los de Abajo y en 1992 un grupo de hinchas de la Universidad Católica fundan la barra Los Cruzados.
Si bien, el fenómeno tiene su origen a fines de la década de 1980, este alcanzó notoriedad pública en la primera mitad de los años 1990. En 1993, a raíz de serios incidentes en las inmediaciones del estadio Monumental de Colo-Colo entre la Garra Blanca y Los de Abajo, que terminaron con 70 detenidos y graves destrozos en el estadio y en sus alrededores, se comenzó a discutir la necesidad de crear una Ley que castigara específicamente este tipo de hechos.[]
A partir de entonces los enfrentamientos entre barras bravas se hicieron comunes, causando millonarios daños materiales, registrándose además numerosos casos de heridos por golpizas, pedradas, arma blanca o armas de fuego, llegando incluso a provocar la muerte de personas. Entre estos últimos, destaca la golpiza de seis barristas de Los de Abajo al hincha de Colo-Colo Ricardo Pitrón y el asesinato por un disparo de la hincha de Colo-Colo, Gloria Valenzuela de 17 años, hecho atribuido a los barristas de Universidad de Chile, ambos ocurridos en 1999.[]



La Garra Blanca, barra brava del club Colo-Colo


Barras bravas en Colombia.
Por su parte, en Colombia el fenómeno empezó en los albores la década de 1990 a partir de la rivalidad entre hinchas de clubes de Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla extendiéndose luego a otros lugares del país. A partir de este momento, comienza a reemplazarse el tradicional modo pasivo de asistir al fútbol, por uno activo y protagonista del espectáculo. Dicho fenómeno trasciende los márgenes de los recintos deportivos, empezando a configurarse como tribus urbanas que marcan el territorio por medio de grafitis, y generan actos de violencia entre los distintos grupos[.]
En los inicios del siglo XXI las barras bravas colombianas han presentado importantes progresos en su organización, lo que les ha valido una mayor representación al interior de los clubes de fútbol, de los cuales consiguen entradas para los compromisos y patrocinios para viajes a nivel local e internacional. Sin embargo, a causa de este creciente poder, en algunos grupos se han presentado divisiones y disputas internas, las cuales han generado enfrentamientos violentos entre hinchas de un mismo equipo.
Las barras bravas en Colombia se han caracterizado por su influencia argentina. Los términos lingüísticos, las actividades en los estadios y en las calles, los cantos y los íconos de las barras, entre otros, reflejan la 'argentinización'. No obstante, también existe un movimiento pro colombiano dentro de la mayoría de las barras, donde se adoptan elementos típicos del folclor local (adaptación canciones colombianas, entonación de los himnos de Colombia y de las ciudades).



El Barón Rojo Sur, barra brava del club América de Cali


Barras bravas en Brasil.
En Brasil, por la influencia del fútbol rioplatense, comenzaron a organizarse barras bravas al estilo argentino en Rio Grande do Sul a partir de 2001, desvinculándose de las tradicionales torcidas organizadas. Se diferencian de las "torcidas" tradicionales sobre todo por el uso de cantos inspirados en los de las hinchadas argentinas a veces meras traducciones de los que se cantan en el país vecino, en lugar de los cantos más habituales, adaptados del cancionero popular brasileño.
El fenómeno es reciente y ha despertado muchas resistencias y no poca sorna en los hinchas más tradicionales, los medios de comunicación y los sectores más nacionalistas de la opinión pública. La hinchada del Gremio, de Porto Alegre, ha sido la que más reacciones en ese sentido ha despertado, por el hecho de frecuentemente cantar en lo que suena a "portuñol" ni portugués, ni español a los oídos de los demás hinchas brasileños y por hacer la avalancha.
Las primeras barras bravas brasileñas surgieron en 2001, siendo las primeras la Geral do Grêmio del Gremio y la Guarda Popular del Inter. En 2006 apareció en Río de Janeiro la barra Loucos pelo Botafogo y la Guerreiros do Almirante, del Vasco da Gama, y en Minas Gerais, el Movimiento 105, del Atlético Mineiro.


La primera barra brava brasileña, Grêmio




Barras bravas en América Central.
En América Central el fenómeno surgió en Costa Rica. Por la influencia que ejercieron algunos barristas de Los Cruzados barra brava de la Universidad Católica de Chile se formó la hinchada del Saprissa durante la disputa de la final de Copa Interamericana de 1994, desde donde se expandió el fenómeno hacia otros países centroamericanos, como por ejemplo, a Honduras.
De esta formar se comenzaría a concretar la idea de formar barras organizadas, ya que antes de esto siempre se habían visto muestras de apoyo pero de manera dispersa por parte de los aficionados de diferentes clubes, pero sin que en ninguno se conformaran barras organizadas y menos del tipo suramericano con banderas y cánticos. Lo más acostumbrado eran las comparsas o las porras que caracterizaban al fútbol mexicano.


Barras Bravas en México.
Los aficionados mexicanos, tradicionalmente se organizaban en porras las cuales poseían su propia identidad y creatividad, en las que participaban personas de todas las edades. Este tipo de hinchada, fue opacado, y progresivamente desplazado por el surgimiento de las Barras Bravas.


Origen de la palabra hincha.
El origen de la palabra hincha surgió en Montevideo, Uruguay, en los albores del siglo XX. Prudencio Miguel Reyes, talabartero de profesión, había sido contratado por el Club Nacional de Football para encargarse de las labores que hoy en día son cumplidas por los utileros. Se ocupaba entre otras cosas, de inflar (hinchar) los esféricos antes de cada partido (por aquellas épocas aún no existían máquinas para hacerlo). Reyes, además, se había vuelto un entusiasta seguidor de los "bolsos" y alentaba a su equipo con estentóreas arengas y gritos que sobresalían por encima de los de los demás fanáticos.[][][][][]
Los comentarios de la gente no se hicieron esperar: “Mira cómo grita el hincha”, (por su tarea de “hinchar” las pelotas), decían. Y así fue como poco a poco el término se fue aplicando a todo aquél que durante los encuentros alentaba fogosamente a sus favoritos, cruzó rápidamente el Río de la Plata y luego se extendió al resto del mundo.


Sentido antropológico.
¿Quién es barrista?
En su "Diagnóstico antropológico de las Barras Bravas y de la violencia ligada al fútbol", el profesor Andrés Recasens Salvo, antropólogo Social de la Universidad de Chile, distingue entre espectadores, hinchas y "barristas".
Los primeros son aquellos que "van a los estadios para disfrutar de un partido que, de antemano, promete ser un buen espectáculo deportivo".
Los segundos "son aquellos que se declaran partidarios de uno de los equipos", y tienen "distintos grados de compromiso" con el.
Pero el "barrista", según Recasens Salvo, "presenta particularismos culturales que lo hacen distinto a las otras dos categorías, pudiendo constituir un grupo cultural claramente identificable".
El integrante típico de barras bravas, según el antropólogo, es un varón de entre 14 y 25 años, aproximadamente, que encuentra en la organización de hinchas un espacio donde afirmar su identidad.
Para que la barra pueda afirmar su diferencia, es necesario que sea indivisa, que se haga sentir como monolítica, de tal manera que los miembros de la barra pueden enfrentar eficazmente el mundo de los enemigos, explica Recasens Salvo.
"Es el estadio el espacio conquistado por algunos de los jóvenes que se sienten marginados, en una búsqueda por constituirse en pueblo aparte, ya que estiman que no se los deja estar dentro de la sociedad en plenitud".


En defensa del fútbol
A pesar de la universalidad de los casos de violencia relacionada con el fútbol, el deporte en sí no debe considerarse el chivo expiatorio de todos lo males.
Así lo cree el escritor uruguayo Eduardo Galeano, para quien "es injusto atribuir la violencia al fútbol".
"Yo siempre digo que el pañuelo no tiene la culpa de las lágrimas. Al pañuelo van a para las lágrimas, pero no vienen del pañuelo. Y con la violencia pasa lo mismo: la violencia no viene del fútbol, va a aparecer al fútbol. Pero el fútbol no es en sí un deporte violento".
"El fútbol padece las consecuencias de la acumulación de tensiones sociales, que estallan en las canchas de fútbol como estallan en muchos otros lugares",
"Se puede quizás decir que el fútbol es una metáfora de la guerra. Tiene mucho de guerra danzada, de ceremonia de la guerra, de ritual de la guerra. Pero justamente como todo ritual, como toda ceremonia, es un exorcismo de la realidad".



La cultura del aguante
A pesar de sus funestas consecuencias, los despropósitos provocados por las barras bravas y sus cómplices son sólo uno de los componentes de la violencia que rodea al fútbol cada fin de semana. Los ejemplos pueden multiplicarse por decenas y son de las especies más variadas. La manifestación más inocente es el insulto permanente y colectivo ante cualquier manifestación diferente u opuesta a la propia.
El equipo rival ni siquiera es un adversario: se transforma en un enemigo que no merece otra cosa que el desprecio y la amenaza de muerte. El árbitro es silbado con sólo poner un pie en la cancha y un fallo, correcto o equivocado, contrario al interés propio le vale la imputación de “ladrón” y el ataque verbal multitudinario al honor de su familia. Tan habituales son estas expresiones que ya no sorprenden ni alarman a nadie, se han vuelto parte de la cotidianeidad del espectáculo deportivo y a nuestros ojos no son ya hechos violentos, apenas si son hechos que merezcan alguna consideración. Lo mismo puede decirse de la desconsideración hacia el otro que implica orinar o salivar desde una tribuna más alta hacia la inferior.
Todos estos hechos ponen de manifiesto la existencia de un problema cultural mucho más profundo, una habituación a la desconsideración que surge de una sociedad que es cotidianamente violenta y excluyente. En el campo específico del fútbol, esa violencia se expresa en lo que los especialistas han denominado la “cultura del aguante”.
Cuando la sociedad excluye sistemáticamente a los jóvenes de bajos recursos, la pertenencia a un grupo que garantiza una fuerte identidad permite no sólo paliar esa sensación de exclusión, sino también ejercer la exclusión sobre los “otros”, que por ser simpatizantes de otro equipo se vuelven ajenos hasta el punto de la inhumanidad: es eso lo que hace posible apedrearlos hasta la muerte.
En ese contexto, según el antropólogo José Garriga Zucal.
“el aguante es un capital simbólico; está mucho más asociado a la capacidad para resistir el dolor que a la fidelidad por los colores. Los hinchas se lo conceden a aquellos compañeros que demuestren su saber físico en una lucha corporal contra las hinchadas rivales. Estar loco y de la cabeza a partir del consumo de alcohol y drogas los nutrirán de honor y prestigio entre sus pares”.

Bibliografía.

1. Revista deportes 13 año 2000.
2. Reportaje realizado por tv año 1998.
3. Pagina internet de futbol.
4. Dale albo.
5. Barras bravas.
6. Libros de autores de antropología.

jueves, 5 de junio de 2008

PÍLDORA DEL DÍA DESPUÉS " Derecho o Discriminación femenina

Autora: Alejandra Fuentealba Chesta.
Mayo 2008.

Este estudio permitirá situarse en un problema que no solo es a nivel de salud, si no que se ha convertido con el transcurso del tiempo en un problema a nivel social, político, religioso y moral.

Desde ya hace algún tiempo, la controversia que ha generado el fármaco Postinor2 o en su nombre común Píldora del Día Después(PDD) cuyo principal componente es el Levonorgestrel, ha sido bastante variada. A partir de este fármaco nace la polémica si es o no abortivo, si atenta o no a la libertad de las mujeres a decidir tener un hijo.

El doctor Fernando Orrego Vicuña en su libro “La píldora del día después” hace referencia a como actúa este fármaco o droga (como el lo llama) en el organismo de las mujeres.

No solo a nivel médico se han hecho estudios respecto de los problemas que postinor2 atraería a la concepción del ovulo, también las diferentes ordenes ecuménicas se han pronunciado ante esta píldora y cual seria el principal motivo de prohibición de esta en el sector publico.

Ante este hecho social se puede visualizar la discriminación existente para las diferentes clases sociales, ya que solo algunos pueden acceder a esta no siendo el gobierno equitativo en la justicia impartida.

De allí nace la inquietud, ¿es que acaso la píldora del día después es abortiva solo para las personas que son usuarias del sector publico? ¿O definitivamente el estado no quiere entregar la píldora resguardando la vida como la constitución lo proclama? o ¿simplemente se cree que los de clase acomodada podrían tener acceso a esta?

Para contextualizarnos en el tema se debe comenzar diciendo que es la píldora del día después, es una forma de anticoncepción de emergencia, al igual que el DIU (dispositivo intrauterino) al ser de emergencia debemos tener claro que es usada solo como ultimo recurso después de la relación sexual sin protección, dentro de las 72 horas siguientes al acto sexual, siendo mas efectiva en las 24 horas siguientes al acto.

El compuesto principal de la píldora del día después es el Levonorgestrel, el que actúa de dos formas; de forma muy similar a la progesterona ( La cual es una hormona que favorece la gestación ) y como la testosterona que la impide, variados estudios nos indican que suministrarse postinor2 días antes (5) de la ovulación impide que esta se efectué, y disminuyendo la producción de progesterona en el organismo lo que hace que las paredes endometriales se debiliten y de este modo se dificulta la implantación del embrión.

Los espermatozoides también se ven debilitados ante la acción del Levonorgestrel (compuesto principal de PDD) lo cual no permite una ovulación eficaz y tiene un efecto anti espermático.

Sobre la mucosa uterina (endometrio) también tiene efectos nocivos, retarda el desarrollo endometrial y hace que este sea mas delgado de lo común, y también sobre sus funciones; la principal es la implantación del embrión dentro de 7 días desde la concepción, en la que el endometrio le entrega las proteínas necesarias para que este permanezca alrededor de 36 semanas, otra de las funciones es secretar sustancias ricas en nutrientes para el embrión y la PDD hace que esta secreción a través de unas glándulas disminuya notablemente y aumente la alcalinización del liquido uterino. [1]



Ya teniendo una referencia de qué es la píldora del día después y que efector produce en el organismo de las mujeres que la ingieren, es que se ha planteado esta problemática social la cual la podemos ver desde varios puntos de vista.

Desde el punto legal se viene a la mente la siguiente inquietud, ¿si la píldora del día después es abortiva, entonces desde cuando comienza la concepción?

El que el código civil chileno hace referencia en su articulo 74; “La existencia legal de toda persona principia al nacer, esto es, al separarse completamente de su madre.La criatura que muere en el vientre materno, o que perece antes de estar completamente separada de su madre, o que no haya sobrevivido a la separación un momento siquiera, se reputará no haber existido jamás.”

Otros insisten en que la vida humana comienza con la concepción, existiendo otra postura que indica que seria en la anidación del cigoto.

Ciñéndose a estas tres posturas, y tomando en cuenta que la píldora del día después, debe ser ingerida dentro de las 72 horas después de realizado el acto sexual, la píldora del día después solo seria abortiva para la postura que indica que la vida comienza en la concepción. Y acá les pregunto ¿Es que acaso las pastillas anticonceptivas o el DIU, usadas habitualmente por las mujeres para el control de la natalidad, ya que estas también impiden la concepción al igual que la postinor2 son consideradas abortivas? La respuesta es no, ya que el estado autoriza su venta sin receta médica para las pastillas y la entrega del DIU a las usarías del sector de salud publico.

A raíz de todas estas interrogantes que surgieron, se dirigió la investigación a la Constitución Política del Estado de Chile, la cual hace referencia a la libertad e igualdad en dignidad y derecho de las personas. Y que la familia es el núcleo fundamental de la sociedad, entre otras.
En el articulo 19 esta señala que la ley protege la vida del que esta por nacer y tratados internaciones así lo afirman.

Es aquí donde surge una gran controversia si el estado protege la libertad de las personas, ¿porque una mujer no puede decidir si la toma o no?, ¿será por que esta disponiendo de la vida de otro ser, que al igual que ella tiene derechos?, Y si la píldora es abortiva es deber del estado proteger la vida, incluso del que esta por nacer.

Desde aquí surgen aun más interrogantes al respecto, que sucede a nivel psicológico, teniendo nociones de que en nuestro país la actividad sexual en los adolescentes es a muy temprana edad, ¿será prudente fomentar el uso de la PDD? En vez de hacer una prevención adecuada para que estos tengan una sexualidad responsable, no solo por la prevención de un embarazo, si no por todas las enfermedades que esto puede generar. Evitando así el uso innecesario de la PDD en un futuro.

En variadas posturas de distintas corrientes políticas aseveran que si la píldora del día después es legalizada y entregada en el sector de salud publica, se fomentaría la promiscuidad en los adolescentes y aumentarían las ETS (enfermedades de transmisión sexual) puesto que los adolescentes solo les preocuparía el embarazo, perdiendo así la responsabilidad de estas enfermedades y por sobre todo el sida.

A raíz de la prohibición de la píldora del día después en nuestro país, se han generados diversas posturas, defensores y detractores de su uso, lo que genero la inquietud si solo en nuestro país ocurre esta situación, se ha investigado que en una gran cantidad de países de América del sur (Argentina, Brasil, Colombia, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela), no esta prohibida, y forma parte de las normas de planificación familiar. Incluso con el mismo nombre de postinor2.



¿Porque será que en nuestro país se ha generado esta gran controversia?, ¿seremos demasiado conservadores?, o en realidad es ¿por que defendemos la vida?, en esta decisión de prohibición a nivel publico de la PPD la iglesia ha tenido gran influencia al respecto, dándole un enfoque cristiano o teológico a este hecho social, argumentándolo en los valores y principios de todo cristiano, y mas aun como una aberración contra los mandamientos que Dios les dejo a todos los hombres, el trasgredir estos mandamientos denota una infracción y un delito en contra de Dios. Ya que la vida es lo más sagrado y el ser humano es la más hermosa creación de Dios.

La iglesia católica se opone fehacientemente a su distribución a nivel publico y a mujeres que han sido victimas de violación, ante lo cual me pregunto, nadie obliga a estas mujeres a tomarse el fármaco y en realidad nadie nos obliga en ninguna circunstancia a tomarnos la PDD, el estado solo pone a nuestra disposición un fármaco que se encuentra en farmacias y con receta medica con el fin de que todas las mujeres puedan tener acceso a el, no solo las mujeres pertenecientes a la clase acomodada.

No existe a ciencia cierta si la PDD es o no abortiva, tenemos múltiples visiones al respecto, la iglesia y la ciencia no se logran poner de acuerdo desde cuando comienza la vida, lo que ha generado grandes debates.

Ya se ha referido a varias aristas, siendo esta quizás la mas preponderante para el estado; los estudios demuestran que en los quintiles de menor ingresos han aumentado los embarazo adolescente y embarazos no deseados, esto nos indica que si no se toma una mediada urgente los niveles se acrecentaran en los sectores de mayor riesgo social, esta medida en gran parte seria un ahorro para el estado, ya que para este el gasto de los embarazos es mucho mayor que poner a disposición del publico la PDD y evitando así abortos y embarazos no deseados.



En la mayoría de las adolescentes un embarazo significa no poder seguir estudiando lo que alimentaria el círculo vicioso de la pobreza.

Es primordial que se les entregue educación sexual a los adolescentes ya que nuestros jovenes, comienzan su vida sexual a muy temprana edad generando una gran cantidad de embarazos no deseados y un aumento en el contagio de enfermedades de transmisión sexual, y sida.
Dándole una visión distinta a la que nuestros adolescentes tienen de la PPD, como píldora de EMERGENCIA, no como un método anticonceptivo habitual, pese a ser efectiva. Desde este punto de vista se cree que los adolescentes se arriesgaran a mantener relaciones sexuales sin protección, (especialmente en varones) lo cual solo podemos evitarlo educando a nuestros jóvenes, para que mantengan una sexualidad responsable.

No se debe olvidar que ante este tema existe discriminación para una parte de la población (las mujeres). Pero para hablar de prejuicios y discriminación ante la píldora del día después debemos saber en primer lugar que son estos dos conceptos; el prejuicio se entiende como la actitud negativa que se tiene en contra de un determinado grupo social, y la discriminación se refiere a las acciones en contra de dicho grupo[2], al saber esto podemos decir que ¿existe un prejuicio ante las mujeres que puedan usar la píldora o definitivamente es discriminación?

Ante el uso de la PDD existen prejuicios de parte de iglesia con respecto a las mujeres que la puedan usar, que atañen directamente a la moral y a la cristiandad de cada una de ellas, así también ante todas las mujeres, ya que posiblemente ninguna la use, o ante los mismos adolescentes, evocándose directamente a que no llevaran una sexualidad responsable, o que usaran la PDD como método anticonceptivo habitual, cuando quizás esto ni siquiera ocurra.



Parece ser que no se ha tomado en cuenta a la clase mas desprotegida en el fallo constitucional de la píldora del día después , ya que la gran mayoría de las mujeres pertenecen a las clases media y baja, a las cuales el acceso a comprar la PDD en farmacias seria casi imposible , y se hace énfasis en esto por que no solo es acudir a la farmacia y pedirla , sino que esta debe ir acompañada de una receta médica lo que hace que el costo aumente considerablemente, y teniendo en cuenta que es una píldora de emergencia que solo se tienen ciertas horas para ingerirla, ¿Alcanzará una mujer a tomársela dentro de ese tiempo, si acude a la matrona del hospital y le dan hora para pasado mañana? La respuesta es no, solo tendría que acudir a un medico particular o que atienda por Isapre o Fonasa, solicitando una hora, que quizás no encuentre prontamente.

A diferencia de una mujer de clase acomodada que tiene acceso a su medico “particular o de cabecera” el cual le puede extender sin problemas una receta y acudir a la farmacia y adquirirla.
Ante esto parece ser eficaz que la distribución de la Píldora del Día después, sea a nivel de salud publica, con las características legales necesaria para su entrega, bien se sabe que la PDD no puede ser usada varias veces ya que produce desordenes hormonales, puesto que es un golpe hormonal fuertísimo para el organismo, y como en todo orden de cosas se deben regular la entrega, pero no prohibirla. Visto del trabajo social, las políticas sociales de salud deberían incluir la entrega de la Píldora del Día Después dando así cabida al trabajo social cumpla un rol educativo, preventivo, proactivo y de promoción ante esta píldora y la sexualidad de los adolescentes y el uso de métodos anticonceptivos habituales evitando su mal uso.

Existe discriminación ante las menores de 14 años que no puedan acceder a la píldora, si bien es cierto están bajo la tutela de sus padres, esta debe ser entregada con el acompañamiento de un adulto que se haga responsable de la menor.
También podemos abordar el uso de la píldora del día después como un prejuicio de género[3], ya que afecta directamente solo a las mujeres, seria visto también como una doble discriminación, hacia las mujeres y hacia los pobres.

Concluyendo la píldora del día después en su paso por nuestra nación , ha encontrado adeptos y detractores, debiendo decir definitivamente mas detractores que adepto, ante el recién pasado discurso de la Presidenta Michelle Bachelet, que la distribución de la droga quedaría entregada a las municipalidades y a decisión de sus ediles si es o no repartidas a la población, para que así sea mas equitativo, pero no existirá equidad para las mujeres que no pertenecen a la comuna que sí la repartirá , aunque realmente cabe la duda, si alguna de las municipalidades querrá ir en contra de la constitución, las leyes, y ante una comunidad ecuménica detractora de esta.

Quizás la solución seria una elección a nivel comunal , y que los propios individuos decidieran el uso o no en su comuna, si al fin y al cabo son los habitantes de este país exclusivamente las mujeres que se ven discriminadas y apocadas , por una cantidad de personas (10) que han elegido sobre su futuro, sobre la decisión de ser o no madres por el motivo que sea, se ha pasando a llevar la libertad de decidir de cada una de ellas, existiendo una contradicción entre la ley , la constitución y la iglesia , no respetando el libre albedrio.

Y por último cada una de las mujeres que la use llevará en su conciencia si estuvo bien o mal haberla usado o no, eso es sólo decisión de cada una de ellas, somos dueños de nuestra vida y como la constitución así lo proclama tenemos el derecho a la elección.



Webgrafía y Bibliografía


http://www.paginaschile.cl/biblioteca_juridica/codigo_civil/codigo_civil_de_chile.htm

page=http://www.senado.cl/prontus_senado/site/artic/20050516/pags/20050516221649.html



La píldora del día después, aspectos médicos y biológicos, Dr. Fernando Orrego vicuña, edición 2005
http://www.scielo.cl/pdf/abioeth/v13n2/art06.pdf

http://danielverdessi.bligoo.com/content/view/164308/REPORTAJE_P_ldora_del_d_a_despu



[1] Fernando Orrego, La Píldora del Día Después, 2006.
[2] Definición guías de estudio psicología social, profesora Claudia Landong.
[3] (kanerbar , kolsawalla y nazareth, 1988)

miércoles, 4 de junio de 2008

Saludo Y Bienvenida

Este Blog nació como una idea en la cual los alumnos de Trabajo Social de la asignatura de "Ciencias Sociales y Trabajo Social" logren expresar su creatividad y del mismo modo ellos encuentren sentido al estudio teórico que contempla nuestra malla curricular .

¿Para que estudiar a Comte, Parsons, Habermas, Luhmann?

¿De que nos sirve los teóricos para nuestra práctica profesional?

Esta página es una respuesta a estas preguntas, para que nos reconciliemos con los teóricos, ya que no podemos seguir tolerando que Sociólogos Antropólogos , Filósofos " piensen por nosotros".
Entonces nos hacemos cargo de la histórica disputa entre teoría y práctica, en donde nuestro papel de productores de conocimiento es responsabilidad de todas las generaciones de Trabajadores Sociales.
María Teresa Huentequeo Toledo.
Lic. Trabajo Social.
Docente Universidad Autónoma de Chile
Curso Ciencias Sociales y Trabajo Social.